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¿Cuál es el gran negocio de ir a Misa?

¿Por qué ir a Misa?

Es tan fácil no ir a Misa. Muchos católicos se quedan en casa en lugar de ir a Misa. Podemos sentirnos espirituales sin ir a la iglesia. Podemos orar en casa. Sabemos que Jesús nos ama. Entonces: ¿cuál es el gran negocio de ir a Misa?

Bueno, consideremos estas preguntas también:

¿Te sientes solo? ¿Como si nadie te comprendiera verdaderamente? ¿Sientes que mientras tú haces todo tu esfuerzo por hacer lo mejor (como padre o madre, cónyuge, empleado o ciudadano), otras fuerzas están trabajando en contra tuya? ¿Falta algo en tu vida? ¿Falta el gozo, tal vez? ¿Todo el amor que necesitas?

De la forma en que Dios diseñó las cosas, nunca podrás estar plenamente satisfecho SOLO. Nunca podrás resolver estos sentimientos SOLO.

“Recuerda que el hombre es sociable por naturaleza y que ha sido el placer de Dios reunir a aquellos que creen en Cristo y hacerlos el Pueblo de Dios.” (Del Decreto para el Apostolado de los Laicos, 1965. Concilio Vaticano II)

En otras palabras, Dios nos ha diseñado para que nos necesitemos mutuamente. Él quiere que estemos unidos como una Iglesia que depende de su unidad. Sólo de esta forma encontraremos apoyo en medio de nuestros problemas. Sólo de esta forma permaneceremos de pie contra la embestida del mal en el mundo.


Una Perspectiva Diferente

¿Qué excusas has oído para no ir a la iglesia? Si las personas usaran las mismas excusas en el hogar, he aquí como sonarían:

“No seré parte de mi familia porque se pelean.”

 “Trabajo duro y necesito tiempo para mí mismo. No quiero gastar mi tiempo extra ocupado con problemas familiares.”

“Mi familia siempre está pidiendo dinero.”

“Con todos los escándalos que leo sobre las familias, creo que es mejor que viva solo.”

“Mi esposa (o esposo) quiere verse conmigo demasiado seguido.”


¿Recuerdas Cuando te Enamoraste?

¿Recuerdas el sentimiento fuerte en tu estómago cuando ese alguien especial llamaba o te acompañaba en una cita? Probablemente hiciste algunas cosas locas sólo para estar cerca de él o ella, por ejemplo manejar por horas para pasar algunos minutos juntos, o abandonar tu actividad preferida para estar disponible. La Iglesia es una relación de amor entre nosotros y Dios. Nos ama más que nadie. Su amor está más poderosamente disponible para nosotros cuando nos reunimos con otros creyentes para compartir la comida de la Eucaristía. Es en esta Comunión que Jesús se vuelve tangiblemente presente y nos reconcilia con el Padre y entre nosotros.


La Iglesia nos Ayuda a Comprender a Dios

Las maravillas de Dios, por su amor infinito e incondicional a Su plan de salvación para ti y para el mundo entero, son “un misterioso depósito o, en otras palabras, un tesoro…que debe ser develado mediante la Iglesia,” dice el Papa Pablo VI en su encíclica titulada “Caminos de la Iglesia.”

Más adelante en esta carta, él agrega que la Iglesia nos ayuda a comprender mejor a Dios, llevándonos más profundamente en la fe la cual, a su tiempo, nos lleva a un mayor amor por la Iglesia: “Realmente, tener conciencia del misterio de la Iglesia es resultado de una fe viva y madura. De esa fe proviene ese “sentimiento por la Iglesia,” que llena a los cristianos que han sido educados en la escuela de la Palabra Divina.”


¿Falta Algo en Tu Vida?

Estamos incompletos si leemos la Palabra de Dios sin llegar a ser parte  activa del Cuerpo de Cristo, o si tratamos de entender a Dios sin la ayuda de ambos: las Escrituras y la Iglesia.


¿Por qué No Es Suficiente Adorar a Dios en Casa?

Verdaderamente, orar en nuestra casa es agradable a Dios, pero celebrar Misa con nuestra comunidad de creyentes, es demasiado valioso como para perderlo. ¿Por qué querríamos estar lejos de Jesús, cuando Él manifiesta su presencia física en la Eucaristía?  

Además, podemos ser fortalecidos por medio del acercamiento, del trabajo y de la oración con el resto de la comunidad. También podemos fortalecerlos a ellos en la misma manera. Participar en la misa, es una forma visible de nuestra fidelidad a Cristo y a su Iglesia. Esto es unir nuestra oración con los demás.

Dijo San Juan Crisóstomo: “Tú no puedes orar en tu casa como en la Iglesia, donde muchos están reunidos, donde el clamor de todos se eleva a Dios como desde un solo corazón. Hay en Ella algo más: unidad de espíritus, armonía en las almas, vínculo de la caridad, la oración de los sacerdotes.” Cada vez que colocamos algo antes que Dios,  estamos pecando.

Cuando preferimos dormir hasta tarde o entretenernos el domingo por la mañana, por ejemplo, en lugar de encontrarnos con Jesús en la Misa, le damos la espalda a Aquel que sufrió al extremo y murió por nosotros. 


¿Es Realmente Pecado Faltar a Misa?

El Código de Derecho Canónico Corregido, afirma: “Los Domingos y otras fiestas de guardar, los fieles están obligados a participar en la Misa; deberán abstenerse de aquellos trabajos o negocios que  impidan  el culto debido a Dios, la alegría propia del día del Señor, o la adecuada relajación de cuerpo y mente.”

¡La Iglesia te necesita! ¡La Iglesia te ama! ¿Qué te ha apartado? Si ella ha pecado contra ti, necesita tu perdón. Ve a tu casa y haz la diferencia. ¡Haz de la Iglesia un lugar mejor, con los talentos y experiencias que sólo tú puedes dar! 

© 1993 por Terry A. Modica

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